La Carga
Una vez, saliendo a la puerta de mi casa, se me acercó un niño pobre. Habrá tenido 8 ó 10 años, la carita flaca, el pelo sucio. La ropa apenas lo abrigaba. Pero lo que más me impactó fue lo que traía en sus espaldas; colgado de sus hombros otro niño, que habrá sido apenas un par de años mas chico que él.
El niño apoyó, con mucho cuidado a su “pequeña carga” en el borde de un escalón y levantando apenas la cabeza, me miró y dijo. “señor, ¿me podría dar unas monedas?, si quiere le limpio la vereda”.
Yo lo miré con cara de asombro por el peso que llevaba, entonces le pasé unas monedas y le pregunté señalando sus hombros:
“¿No pesa esa carga?, él, sin vacilar, me miró a los ojos y me respondió:
“No pesa, es mi hermano” y sin dudar, lo volvió a levantar sobre sus hombros, me dió las gracias y se fué.
Enviado por Lidia Bonnet
¡Cuántas cosas deberían los adultos aprender de los niños! Ellos son tan sanos en su alma, tan puros en su corazón que su sola mirada nos devuelve una esperanza y un retazo de amor que creíamos olvidado cuando iniciamos la carrera de los adultos.
Si todos pensáramos por un momento quienes son nuestros hermanos y les ayudáramos a transitar por la vida, aunque tengamos que cargarlos sobre nuestros hombros por un ratito, por un tiempo, hasta que aprendan a caminar solitos.
Si recordásemos a familiares que hace mucho que no vemos, amigos que están solos, niños que se mueren de hambre y no se quejan.
Si recordásemos que el país vecino es hermano nuestro, mas aún si habla nuestro idioma, se ríe con los mismo chistes y llora por las mismas tristezas, entonces no nos pesaría tanto la carga sobre los hombros, por un ratito, por un tiempo, hasta que aprendan a caminar solitos.
Si tan solo….
Miguel Ángel Arcel.
¡Atrévete a botar a la basura tus obstáculos!
¡Atrévete a botar a la basura tus obstáculos! fue a la conclusión a la cual llegué después de que un par de semanas atrás tuviera una conversación con mi tío Leo, quien me habló acerca de un hombre quien venciendo todos los obstáculos conquistó el monte Everest en el 2010.
Dirás, todo aquel que escale el monte Everest tiene cientos de obstáculos, por eso quiero contarte porque él es tan especial su nombre el Nelson Cardona y este montañista tiene una característica que lo hace diferente a todos los demás, y es que en el 2006 después de un aparatoso accidente escalando El Nevado del Ruiz, en Colombia, cae desmayado varios metros fracturándose la pelvis que se le rompió por delante y por detrás, tuvo cinco fracturas maxilofaciales, perdió los dientes. Y su pierna derecha quedó convertida en astillas, su pierna nunca se recuperó, le quedó mas corta, y no le servía para su propósito de vida, para lo que había nacido, para ser montañista, después de varias cirugías, quedar parapléjico y usar una silla de ruedas, y tener que hacer terapia para poder caminar, toma una de las decisiones mas importantes de su vida, le pide al medico que le ampute la pierna derecha.
Sobreponiéndose a la adversidad, preparándose física y mentalmente, entrenándose con la pasión del deportista, con la rigurosidad del atleta, decide en el 2010 conquistar la cima del mundo, El Monte Everest. Loca y descabellada la idea, dirían muchos, pero su locura tuvo eco, y un grupo de amigos liderados por Juan Pablo Ruíz, quien junto a Marcelo Arbeláez y Rafael Ávila (quien también llego a la cima) empiezan a planear la Expedición Epopeya Everest Sin Límites 2010, para así lograr que Nelson Cardona escalara el Everest con una sola pierna y sin oxigeno, convirtiéndose así, en el primer discapacitado en conquistar la cima del mundo.
De esta manera Nelson Cardona le confirma no solo a Colombia sino a la humanidad entera que la discapacidad no es física, sino mental y como el mismo lo dice – “que los sueños pueden hacerse realidad, que no importan las diferencias cuando se construye en torno a los que nos une, por eso los ojos del mundo están sobre nosotros porque ‘no son las caídas lo que hace fracasar a un hombre, sino la incapacidad para levantarse y continuar’”.
Él nos exhorta a cambiar nuestra pobreza mental, a dejar a un lado todo aquello que nos frena en este paso por la vida, todo aquello que no nos deja triunfar. Toma hoy una resolución y bota a la basura, tus complejos, tus defectos, tu ignorancia, tu indecisión, tus disculpas, tus miedos, tu pasado, y vuelve a empezar, conviértete en protagonista de tu vida, prepárate, sueña en grande, vive con pasión, con ganas, con entrega, no dejes que los obstáculos que aparecen en tu vida te frenen, dales las vuelta, rodéalos, sáltalos, písalos, ya que muchas veces los vemos mas grande de lo que en realidad son, toma acción, deja de quejarte, deja de auto compadecerte, sobreponte a tu incapacidad y conviértela en una bendición. Vamos levanta la mirada, enderézate, y con paso firme conquista tu Everest.
Y cuando conquistes tu cima no olvides que este no es el final, es simplemente el medio para conquistar otra cima.
Solo me queda una ultima reflexión y la escuche de Pirry, y dice: “Estas son la montañas de Nelson, estas sus limitaciones; ¿Cuáles son las tuyas?”
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