Get Adobe Flash player

“El que pone su mano en el arado y mira hacia atrás, no es apto para el Reino de los Cielos”(S. Lucas 9,62)

Cuentan de dos granos de incienso que iban a ser quemados en el incensario ante el altar de Dios. Uno tuvo miedo, se desanimo y se lanzo al suelo. Allí se llenó de barro y cada persona lo pisaba al pasar. El otro no tuvo miedo. Se lanzó a las brasas encendidas. Se transformó en blanquísimo humo y en forma de sabroso perfume llegó hasta el rostro mismo de Dios. Se arriesgó. No se quedó en el camino de la mediocridad, y terminó en la gloria.

Es la historia de tantas personas en esta vida. Se lanzan hacia su ideal, queman su vida por conseguirlo, y terminan gloriosamente.

Se necesita persistente aplicación a la obra que hemos emprendido. De ese “no desistir” puede depender nuestro triunfo, porque muchas veces el éxito esta mas cerca de lo que nosotros creemos que es un fracaso. Muchos que poseían grandes cualidades y que lucharon con valor, fracasaron porque un poco antes de que las cosas se inclinaran a su favor desistieron de su esfuerzo, y terminaron derrotados, no por las circunstancias o la mala suerte, sino porque les falto perseverancia en sus esfuerzos.

Bien decía Edward Butler “Hay hombres que se entusiasman por 30 minutos, otros por 30 días, pero es el hombre quien lo hace por 30 años quien logra el éxito en su vida”.  No nos desanimemos, ni nos desalentemos, veamos en cada tropiezo una oportunidad para levantarnos, un regalo que la vida nos da para sacar lo mejor de nosotros. Porque aunque todo parezca nada, siempre podemos volver a empezar.

Todo cambio requiere persistencia, tenacidad, compromiso, perseverancia, disciplina, porque para nadie es un misterio que lo desconocido causa incomodidad, dolor, pereza, miedo, pero una vez que pongamos la mano en el arado no miremos para atrás, ya que será la única manera de que nuestras cualidades mas profundas afloren, para ser APTOS para el reino de los Cielos.  Aquí no dice merecedores sino  APTOS, y esto me hace pensar que la cima de la montaña que cada quien escala no termina en punta, me la imagino en forma de meseta, plana donde todo aquello que aprendimos y en lo cual nos fortalecimos durante la subida, lo utilizaremos allá arriba para trabajar ayudando a los que vienen detrás.

Y si no has llegado, y como el grano de incienso te desanimas, y te devuelves de ese camino que emprendiste, te has puesto a pensar ¿Que pasará con aquellos que venían detrás de ti?….

Como decía un profesor que tuve, “Ahí te lo dejo de tarea”, espero tus comentarios, y si te gusto pues comparte esta historia, alguien por ahí estará esperando una frase de aliento, ya que está a punto de llegar y aun no lo sabe.

{lang: ‘es’}

2 respuestas a “El que pone su mano en el arado y mira hacia atrás, no es apto para el Reino de los Cielos”(S. Lucas 9,62)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Connect with Facebook

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Subscríbete Gratis a nuestro boletín
Reto con Zoraida
Entradas recientes

Warning: shuffle() expects parameter 1 to be array, null given in /home1/zoraidab/public_html/wp-content/plugins/show-twitter-followers/show-twitter-followers.php on line 65
has followers